EXPERIENCIA N° 36
Cada uno de los clientes pueden construirse su propio Maserati GranCabrio a medida, gracias a un programa de personalización único en el mundo: la presencia de la capota de tela, disponible en seis colores – junto a las numerosas opciones cromáticas y de materiales entre interiores y exteriores – permite, en efecto, obtener un número de combinaciones prácticamente infinito.
Para realizar un configurador de vehículos que pudiese contener y representar de la mejor forma posible todas estas alternativas para la personalización, Maserati ha vuelto a diseñar su plataforma online, gracias a la ayuda brindada por Autodesk: un proyecto que se comenzó en febrero de 2009, que ha implicado a tres equipos distintos (gráficos de posproducción, gráficos 3D y programadores) y que se concluyó con éxito tras seis meses de trabajo sin tregua. “Es suficiente pensar que durante un periodo de más de cuatro meses – afirma Alessio Morena, coordinador del grupo de trabajo gráfico – hemos afrontado una media de tres horas de rendering al día.
Una de las principales novedades ha afectado al ambiente que rodea al automóvil: “Por primera vez el vehículo se representa en un contexto real en lugar de en un estudio virtual”, explica Luca Giraldi, Maserati Internet Manager. “De este modo, el cliente puede observar de forma aún más concreta cómo aparecería en la realidad el GranCabrio que está configurando”. Una innovación que ha llevado consigo un trabajo posterior de afinamiento del configurador. “El emplazamiento influye, como es obvio, también en los reflejos del vehículo”, prosigue Alessio Morena. “Por tanto, antes de cualquier rendering, además de los análisis que han llevado a la definición de la mejor perspectiva posible para cada uno de los 12 puntos de observación, se ha buscado también un continuo afinamiento del fondo”.
Para llegar al resultado final, los programadores han escrito 16.000 líneas de código, y los gráficos han producido más de 18.000 imágenes, gran parte de las cuales han servido para componer la animación que muestra la apertura y el cierre de la capota, otro contenido exclusivo del cual los programadores se sienten, como es obvio, muy orgullosos.
“Gracias a la entrada del GranCabrio en la gama Maserati”, concluye Luca Giraldi, “hemos vuelto a considerar también toda la interfaz gráfica del configurador de vehículos, consiguiendo un área de visualización del vehículo más amplia. De esta forma se pueden apreciar mejor los numerosos detalles configurables, sobre todo por lo que se refiere a los interiores”.
Un estilo único
Cada uno de los clientes pueden construirse su propio Maserati GranCabrio a medida, gracias a un programa de personalización único en el mundo: la presencia de la capota de tela, disponible en seis colores – junto a las numerosas opciones cromáticas y de materiales entre interiores y exteriores – permite, en efecto, obtener un número de combinaciones prácticamente infinito.Para realizar un configurador de vehículos que pudiese contener y representar de la mejor forma posible todas estas alternativas para la personalización, Maserati ha vuelto a diseñar su plataforma online, gracias a la ayuda brindada por Autodesk: un proyecto que se comenzó en febrero de 2009, que ha implicado a tres equipos distintos (gráficos de posproducción, gráficos 3D y programadores) y que se concluyó con éxito tras seis meses de trabajo sin tregua. “Es suficiente pensar que durante un periodo de más de cuatro meses – afirma Alessio Morena, coordinador del grupo de trabajo gráfico – hemos afrontado una media de tres horas de rendering al día.
Una de las principales novedades ha afectado al ambiente que rodea al automóvil: “Por primera vez el vehículo se representa en un contexto real en lugar de en un estudio virtual”, explica Luca Giraldi, Maserati Internet Manager. “De este modo, el cliente puede observar de forma aún más concreta cómo aparecería en la realidad el GranCabrio que está configurando”. Una innovación que ha llevado consigo un trabajo posterior de afinamiento del configurador. “El emplazamiento influye, como es obvio, también en los reflejos del vehículo”, prosigue Alessio Morena. “Por tanto, antes de cualquier rendering, además de los análisis que han llevado a la definición de la mejor perspectiva posible para cada uno de los 12 puntos de observación, se ha buscado también un continuo afinamiento del fondo”.
Para llegar al resultado final, los programadores han escrito 16.000 líneas de código, y los gráficos han producido más de 18.000 imágenes, gran parte de las cuales han servido para componer la animación que muestra la apertura y el cierre de la capota, otro contenido exclusivo del cual los programadores se sienten, como es obvio, muy orgullosos.
“Gracias a la entrada del GranCabrio en la gama Maserati”, concluye Luca Giraldi, “hemos vuelto a considerar también toda la interfaz gráfica del configurador de vehículos, consiguiendo un área de visualización del vehículo más amplia. De esta forma se pueden apreciar mejor los numerosos detalles configurables, sobre todo por lo que se refiere a los interiores”.
